Cancún, Quintana Roo. Derechohabientes del Hospital General de Zona (HGZ) No. 3 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) han denunciado una serie de deficiencias en la atención médica que, aseguran, afectan a pacientes con padecimientos graves y necesidades quirúrgicas urgentes.

De acuerdo con diversos testimonios, la unidad médica enfrenta una severa saturación de servicios, así como carencias de personal, medicamentos e insumos necesarios para brindar atención oportuna. Los denunciantes señalan que existen pacientes que han permanecido en espera durante varias semanas para recibir atención básica indispensable y también casos de fracturas que requieren intervención especializada.

Según los reportes, algunos pacientes habrían sido informados de que los tiempos estimados para determinadas cirugías podrían extenderse hasta por 8 meses, situación que genera preocupación debido al riesgo de complicaciones médicas y al deterioro de la calidad de vida de quienes esperan atención.

Las imágenes compartidas por familiares muestran a personas ocupando áreas comunes e incluso espacios exteriores del hospital mientras esperan ser atendidas. Entre ellas se encuentran adultos mayores y pacientes con condiciones de salud delicadas. Los denunciantes atribuyen esta situación a la saturación del área de Urgencias, donde, afirman, la capacidad operativa ha sido rebasada.

Asimismo, se reporta la presencia de pacientes en camillas dentro de áreas de tránsito, recibiendo tratamientos paliativos mientras esperan una valoración o intervención definitiva. Familiares señalan que esta situación no sólo prolonga el sufrimiento de los enfermos, sino que también los expone a riesgos adicionales para su salud física y emocional.

Otra de las principales preocupaciones expresadas por los derechohabientes se relaciona con procedimientos quirúrgicos que, desde una perspectiva clínica, deberían realizarse con prontitud. Sin embargo, aseguran que la limitada disponibilidad de médicos especialistas y recursos hospitalarios ha provocado retrasos considerables. Algunos pacientes afirman haber recibido recomendaciones para buscar alternativas en hospitales privados ante la imposibilidad de obtener una fecha próxima para sus intervenciones dentro del sistema público.

Tiempos de atención establecidos por el IMSS

De acuerdo con los protocolos de clasificación de urgencias del IMSS, la atención médica se organiza conforme a niveles de prioridad y tiempos máximos estimados de respuesta:

Rojo: Emergencia crítica con riesgo inminente para la vida. Atención inmediata.
Naranja: Urgencia mayor. Atención dentro de los primeros 10 minutos.
Amarillo: Urgencia moderada. Tiempo estimado de espera de hasta 60 minutos.
Verde: Urgencia menor. Tiempo máximo de espera de 120 minutos.
Azul: Situación no urgente. Atención en un plazo máximo de 180 minutos, con posibilidad de canalización a la Unidad de Medicina Familiar correspondiente.

No obstante, los denunciantes sostienen que la realidad operativa de la unidad médica dista de estos estándares debido a la saturación de los servicios y a la presunta escasez de medicamentos, materiales quirúrgicos y personal de salud.

Antecedentes y señalamientos

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) ha emitido en distintas ocasiones recomendaciones dirigidas al IMSS relacionadas con deficiencias en la prestación de servicios médicos en diversas unidades del país. En el caso del HGZ No. 3 de Cancún, diversos expedientes y quejas han señalado posibles omisiones, retrasos en la atención y fallas en la prestación de servicios de urgencias y cirugía.

De acuerdo con dichos señalamientos, las deficiencias en la atención médica pueden traducirse en diagnósticos tardíos, retrasos en tratamientos y afectaciones a la salud de los pacientes, comprometiendo derechos fundamentales reconocidos por la legislación mexicana.

Entre los derechos que podrían verse afectados en situaciones de atención médica insuficiente destacan:

Derecho a la protección de la salud, cuando se retrasan, niegan u omiten procedimientos y tratamientos necesarios.
Derecho a la integridad personal, cuando la falta de atención oportuna deriva en complicaciones médicas o agrava el estado de salud de los pacientes.
Derecho al trato digno y respetuoso, que implica recibir atención humana, empática y adecuada, evitando condiciones de abandono, saturación o esperas prolongadas en espacios inadecuados.
Llamado a las autoridades

Ante esta situación, familiares, pacientes y derechohabientes solicitan la intervención inmediata de las autoridades competentes para atender la problemática que enfrenta el Hospital General de Zona No. 3. Consideran indispensable fortalecer la plantilla médica, garantizar el abastecimiento de medicamentos e insumos, y ampliar la capacidad operativa de la unidad para evitar que los retrasos continúen poniendo en riesgo la salud y la vida de cientos de personas.

La demanda principal de los afectados es que se implementen soluciones concretas y urgentes que permitan restablecer una atención médica digna, eficiente y acorde con los estándares que la institución establece para sus derechohabientes.